El coche cívico, la solidaridad como respuesta a la agresividad vial
Posted in Automovilidad, Siniestralidad vial on Julio 18th, 2009 by BloggmakerEl coche cívico
De Francia, de La ligue contre la violence routiere, se lleva promoviendo desde hace algunos años el concepto de coche cívico. Término que sin duda merece atención por parte de todo aquel que se plantee la investigación de la automovilidad y la lucha contra la siniestralidad vial, en especial en un grupo que intenta aunar el trabajo multidisciplinar en sus distintos temas de investigación como es Cibersomosaguas.
Para una introducción mínima sobre esta propuesta, recomiendo la lectura de El coche cívico: una defensa de cuatro valores, que la asociación Stop accidentes tiene colgada en su web. A partir de aquí, lo único que intento es animarles a leerlo y a generar diálogo bien el blog, bien en alguna reunión presencial a la vuelta del verano…
La propuesta del coche cívico se cimenta en cuatro valores: protección de los ocupantes, protección de los usuarios vulnerables fuera del vehículo, protección de los ocupantes de otros vehículos y protección del medioambiente. Desde ellos se realiza un análisis empírico, crítico, técnico y sociológico del automóvil, hablando tanto de la legislación como del papel que juegan las características de producción o los valores vigentes/deseables en relación al uso que hacemos de las cuatro ruedas.

Entre otros, un aspecto al que se da bastante importancia es a la noción de agresividad del coche, basado en la relación establecida entre la masa y la velocidad máxima de un vehículo. A mayor masa y velocidad, mayor agresividad o, si se prefiere, mayor inadaptación social. Lo cual corrobora en lenguaje matemático algo que hasta ahora para mi era sólo una intuición. Es posible calcular la peligrosidad de un modelo antes de salir al mercado. La fórmula de Riesgo= (½ m*v2) es utilizada por las aseguradoras como indicador de la agresividad o potencialidad de un modelo de provocar una accidente, y sobre ella gira el argumento en defensa de una limitación de serie realmente efectiva y coherente con la normativa vigente. Sobre los efectos nocivos y mortales que coches excesivamente pesados e innecesariamente potentes pueden llegar a provocar, sobran ejemplos. En la obra ya mencionada en otro post del blog de Miquel Bort Juan pueden observarse algunos de ellos.
Otro aspecto sobre el que se nos llama la atención, es la opacidad en torno a las emisiones de gases producidos por motores de combustión, ya que no es sólo el CO2 el que puede llegar a ser perjudicial para el hombre o el medio ambiente. Y es más, se realiza un análisis macro de la venta de coches con una menor emisión de dióxido de carbono, declarándose que la reducción de los efectos nocivos sólo sería apreciable a masa constante, es decir, para el mismo número de coches. La posible reducción del efecto invernadero que automóviles con motores más eficientes pudiera darse, es neutralizada e incluso superada por el incremento de la venta o la potencia de los nuevos motores. En esta línea argumental, también ha de llamarse la atención sobre la procedencia de la electricidad de los “coches verdes”, los modernos de motor eléctrico. Ya que la contaminación acústica y del aire sólo logra reducirse a nivel local, mientras queda abierto el debate sobre las centrales en las que ésta se genera y sus efectos medioambientales.
Tal y como afirman la Liga contra la violencia vial y Stop accidentes, la agresividad e inadaptación de vehículos y conductores sólo puede tener como respuesta de cara a una lucha realmente efectiva contra la siniestralidad vial y la convivencia en sociedad desde la promoción social y la exigencia institucional de una concepción solidaria de la vida en comunidad, entendiendo que con ello se defiende una conducción solidaria o responsable como antónimo de la conducción agresiva, la conducción social frente a la conducción de la muerte.
Vídeo sobre test colisión todoterreno vs. turismo. Se comenta por sí mismo.