¿Medidas de seguridad contra la siniestralidad?
Posted in Automovilidad, Siniestralidad vial, General on Abril 16th, 2009 by BloggmakerHace un par de horas me llegó un correo con una noticia que hacía referencia a resultados obtenidos por el Insurance Institute for Highway Safety. En sus conclusiones nos dicen que, “afortunadamente”, existen coches más pesados y de mayor longitud cuyas medidas de seguridad garantizan la integridad de sus ocupantes en caso de accidente. En este caso concreto, las pruebas se realizan en colisiones frontales donde, qué casualidad, los coches de mayor tamaño y peso salen mejor parados.

La moraleja parece animar al público en general y a los potenciales y escasos consumidores en particular a dotarse de vehículos lo mejor equipados que sea posible. Desde una perspectiva que pretenda tener en cuenta de algún modo la seguridad de TODA persona, parece aconsejable completar cierta información antes de obviar que los métodos de seguridad pasiva poco o nada pueden hacer por los ocupantes de otros vehículos con medidas no tan sofisticadas o con cierta antigüedad. Ni qué decir de los peatones que puedan ser arroyados. Una vez más parece afirmarse que es un problema de definición de objetivos y de cómo se aborda el problema. A 200km/h necesitaríamos un capó de… ¿20 metros y 3000kg? Perdonen los ingenieros que no me moleste en despejar la ecuación, es que resulta que en sus fórmulas no aparece que evitando adelantamientos indebidos no hace falta comprarse un Hummer, para que un Smart no acabe siendo un mosquito en nuestro parachoques. Su análisis no tiene en cuenta el factor humano como agente y parte activa del accidente (de momento sus dummies ni sienten ni padecen), algo que desprecia más del 90% de los que suelen producirse en nuestro país (me limito al ámbito que más he estudiado, aunque creo que el porcentaje no desciende si nos vamos a otras latitudes).
No quiero con lo dicho aquí ni mucho menos despreciar las medidas de seguridad de las que constan hoy día los coches, nada más lejos de la realidad. Lo que sí me enerva es contemplar cómo se siguen poniendo tiritas al virus de la imprudencia o, si se prefiere, airbags al alcohol, mientras la diosa velocidad permanece inmune a cualquier crítica. Un caso especialmente revelador fue para mi un testimonio recogido en un libro escrito por un mosso d´esquadra. El libro en concreto se titula “Cómo evitar un accidente de tráfico” y su autor es Miquel Bort Juan. El testimonio es el siguiente: <<Accidente, choque frontal, septiembre, viernes, 19:00h.[…] Dos turismos presentaban un fuerte choque frontal. Dentro había dos personas atrapadas por la chatarra de los vehículos. Tras unos largos minutos, los bomberos consiguieron liberarlas. Una presentaba fracturas diversas por todo el cuerpo, la otra estaba muerta.La inspección ocular del accidente reveló que uno de los dos vehículos invadió el sentido contrario de la circulación en un punto de adelantamiento prohibido (línea continua en ambos sentidos). Un testigo que circulaba detrás del vehículo infractor, después de recuperarse del shock emocional, nos dijo que aquel vehículo había iniciado la maniobra de adelantamiento “conscientemente”, ya que puso el intermitente para avisar de sus intenciones… seguidamente –sigue recordando el testigo- se produjo un impacto brutal y un fuerte ruido, al mismo tiempo que los dos vehículos al chocar se elevaban más de dos metros del suelo.
Por cierto, la persona que resultó muerta era la que circulaba correctamente>>.

Las medidas de seguridad pueden proteger a los ocupantes cuando tiene lugar un ACCIDENTE pero somos todos, conductores, peatones e instituciones de todo tipo, quienes debemos trabajar para que se reduzcan.